CIERRE
A modo de cierre nos gustaría compartir con ustedes un audio que ayuda a ilustrar lo expuesto en este blog. El mismo sintetiza la organización del espacio en las misiones jesuíticas.
Revolviendo ruinas, despolvando piedras... navegando por la arquitectura y el espacio de la mesopotamia hace 300 años
A modo de cierre nos gustaría compartir con ustedes un audio que ayuda a ilustrar lo expuesto en este blog. El mismo sintetiza la organización del espacio en las misiones jesuíticas.
En esta oportunidad vamos a plantear las características principales de los edificios más importantes en las reducciones jesuíticas, indicando también su ubicación y función dentro del pueblo.
La iglesia
Habitaciones indígenas.
Habitaciones y colegio de los Padres.

La arquitectura de la mesopotamia argentina de hace 300 años estaba determinada por la obra evangelizadora, cultural y artística que llevaron a cabo los jesuitas con los indígenas en las misiones establecidas en las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay. Los restos que han llegado hasta el presente, demuestran la eficacia de aquella obra que congregó a unos cien mil indígenas, en su mayor parte guaraníes, bajo la dirección de un centenar de sacerdotes.
¡Abran paso! Llegaron los jesuitas
La disponibilidad de agua, pesca y buenas tierras de cultivo y de pasto fueron factores prioritarios y esenciales en la elección del lugar. A partir de esto, se iniciaba el trazado de la futura misión que podía albergar hasta cinco mil indígenas.
En todas las misiones, el centro era ocupado por una amplia plaza de forma cuadrada, escenario de las grandes procesiones y fiestas religiosas. En el medio de ella se levantaba generalmente una gran cruz. En unos de sus lados, se situaban la iglesia, el colegio (vivienda de los sacerdotes) y el cementerio, y en los 3 restantes, las casas de los indígenas.
El núcleo de la misión
El complejo de los edificios religiosos, es decir, el conjunto comprendido por la iglesia, el colegio y el cementerio, constituían un bloque único que se separaba con gran resalto del cuerpo regular de la estructura interna urbana y próximos a ellas se disponían los edificios de utilidad social: cabildo, coty guazú (casa de las viudas), campos, hospital, cárcel, hornos y despensas de víveres. Las casas, constituidas por estancias independientes alineadas, formaban "cuadras", separadas unas de otras por calles que desembocaban de forma paralela en la plaza.
Esta distribución espacial estaba destinada a crear un impacto sobre la población indígena, a lo que se añadían el contraste creado por la reducida dimensión de las casas de los indígenas, y la notable vastedad de la plaza.
La ubicación de la iglesia, el colegio y el cementerio hacían resaltar la interpretación de la existencia humana en términos de preparación, muerte y promesa de vida eterna. Esta triada así dispuesta creaba un complejo escenográfico sobre el fondo de la plaza. Tal estructura única tenía otra función, la de limitar el desarrollo extensivo de los habitantes en sólo tres direcciones, factor del todo inusual en las demás instalaciones hispanoamericanas.
Manos a la obra
La técnica de construcción de los pueblos fue generalmente primitiva, debido a la forma de vida de los indios y por la carencia de materiales importantes, como la cal o el hierro.
Debido a la nueva realidad y a la falta de materiales, las primeras construcciones se estructuraron en madera, con muros perimetrales y todo recubierto de tejas.
Los edificios de poca importancia se realizaron en adobe, aunque también se usaron otros materiales, como ladrillo, piedra y distintos tipos de madera procedente de la vegetación tropical.